Thursday, July 27, 2006

Eville and Jones Ltd se jacta de ser la compañía británica más grande encargada de captar veterinarios europeos para incorporarlos al mundo laboral como 'Meat Hygiene Inspectors', lo que equivaldría a un Auxiliar de Veterinario Oficial de mataderos y salas de despiece del Reino Unido. Sin embargo, y con el paso de los años, se ha ido ganando a pulso una merecida mala fama por el mal trato que da a sus trabajadores y por las pésimas condiciones de trabajo, mejor dicho, de explotación laboral que realizan.
Lo que en principio podría ser considerada una buena puerta de entrada para trabajar en el sector sanitario de la veterinaria, acaba siendo una auténtica pesadilla para quienes lo hemos probado y padecido. Resulta espeluznante tener que oir de los propios responsables españoles de la compañía, que a Eville and Jones Ltd no se va a ganar dinero, sino a aprender inglés como si de un cursillo o un favor se tratase.
Para empezar ni siquiera es necesario conocer ni una sola palabra de inglés. He podido comprobar como algunos veterinarios eslovacos y polacos han llegado a la compañía sabiendo apenas cuatro palabras, aun a riesgo de trabajar en un sector en el que es necesario comunicarse con fluidez y constancia. Incluso les han hecho entrega de un coche de compañía sin haber demostrado capacidades de conducción.
El gerente en funciones de Eville and Jones Ltd es Juan Ávila Zaragoza, un Licenciado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Universidad de Córdoba, sin escrúpulos ni ética, sinvergüenza, cobarde y ruin, hasta el punto de menospreciar a los trabajadores, mentirles descaradamente y desatenderlos por completo. Se trata de un tipo por el que sólo se puede sentir desprecio y asco, sobretodo cuando le puedes ver borracho y metiendo mano a empleadas ligeras de cascos en una de tantas fiestas y convenciones que hace la empresa con el fin de lavar su imagen.
Otra figura de esta empresa es Izaskun Ruiz-Eguino, alias 'Zorraskun', como la conocen los sufridos empleados de la compañía. Si todavía está de Jefa de Recursos Humanos es porque tiene la habilidad y descaro de mentir compulsivamente, insultar a personas del entorno laboral en cualquiera de sus conversaciones y ser la mano derecha del señorito Juan Ávila. Su principal función es engañar a desesperados licenciados que buscan abrirse camino en el mundo laboral de la sanidad veterinaria, y luego abandonarlos a su suerte. Así se encontró un compañero español, que a la semana de haber recibido un coche de compañía, y tras haber atropellado por accidente a un motorista, se vio encarcelado y vendido a su suerte sin que nadie se hiciera cargo de nada. Ni siquiera su familia, ajena a todo lo que estaba pasando, fue avisada de la precaria situación que padecía.
Hemos sido muchos los que hemos tenido que padecer penurias y condiciones laborales indignas, y nos hemos tenido que resignar como si ya formase parte por ser un extranjero, en el sentido más despectivo de la palabra, en un país donde la gran mayoría te acogen y tratan como tal. Incluso puedo decir que llegué a sentir como algo normal y casi merecido el maltrato recibido, por haber intentado abrirme camino en un lugar que no me correspondía, con la ayuda de nadie. Me tenía a mí mismo.
Cuando me comunicaron que mi destino era Escocia me alegré mucho, porque sabía que los mataderos eran más modernos, la gente tiene fama de ser más afable y acogedora respecto a los ingleses, y que iba a estar en el norte de la isla, supuestamente más barato. Sin embargo, no me concedieron un lugar fijo de trabajo, puesto que iba a tener que cubrir las bajas y las vacaciones de mis compañeros. Esto significaba tener que viajar por Escocia y cambiar de destino, y por tanto de matadero, cada semana. Esto no me gustó tanto, pero las ganas por empezar a trabajar eran tales que rápidamente le di la vuelta a la situación, y me imaginé que la experiencia que iba a alcanzar iba a ser mucho mejor y más enriquecedora, respecto a estar trabajando en un lugar fijo.
Las condiciones económicas no eran buenas: estaba obligado a colegiarme en el Reino Unido (casi 300 libras de mi bolsillo), iba a pasar un mes entero sin ganar ni una sola libra, la gasolina corría a mi costa y no iba a tener un lugar de residencia fijo. Eso sí, las millas recorridas iban a ser pagadas a la irrisoria cantidad de 10 céntimos de libra y cada hora de mi trabajo saldría a casi 7 libras impuestos descontados. Si tenemos en cuenta que cada litro de combustible cuesta alrededor de 1,50€, que la vida está un 50% más cara respecto a España y que la compañía ganaba más de 40 libras por cada hora de mi trabajo, el sueldo era realmente miserable. Eso sí, los gastos reclamados, previa presentación de tickets y facturas nunca se correspondía con lo ingresado por la empresa, que escatimaba, racaneaba y negaba devolver lo pagado de lo más básico (arreglos del coche, limpieza de los monos de trabajo, etcétera, corría a cargo de nosotros). Si a esto le sumamos que la jornada laboral era de lunes a viernes y que el sábado había que dedicarlo a desplazarse de punta a punta del país (sin cobrar ni un solo duro por ello), a costa de perderlo de nuestro tiempo de descanso semanal, el cóctel resulta de lo más explosivo. Esto convierte a Eville and Jones en una auténtica compañía de explotadores y negreros que no valoran lo más mínimo a sus trabajadores. Ahora que lo recuerdo, creo que hubiera sido menos obsceno que me hubieran apaleado, insultado o escupido en la cara. Por supuesto que todo esto no lo conocíamos nadie de los que firmamos el contrato, pues todo iba apareciendo como si una caja de sorpresas se tratase. De hecho, incluso en un principio, existió la negativa por parte de la empresa de proporcionarnos un contrato por escrito. No es de extrañar, que cuando relataba estas peripecias a trabajadores del Meat Hygiene Service me contestaran que los de Eville and Jones eran unos 'bastards', es decir, unos cabrones.

Si todavía te quedan ganas de trabajar para Eville and Jones Ltd, preparate para mal vivir a tu suerte y a sentir un completo abandono. No es de extrañar que algunos empleados han llegado a confesar, abochornados y de espaldas a sus jefes, que lo mejor que una persona puede hacer es marcharse de esta empresa.

Por otra parte, me gustaría agradecer a Marta Urbanska, Ewa Jasinska y Ricardo Martínez su apoyo en todo momento y amabilidad.

P.D. Si quieres trabajar como Meat Hygiene Inspector te recomiendo las siguientes direcciones. Por lo menos no pondrás dinero de tu bolsillo, pagan mejor y el trato no tiene comparación:

Hygiene Audit Limited. The Cottage. Lower Moddershall. Stone. Staffordshire. ST15 8TF. Telf: 00448704604166. mhsmail@hygieneaudit.co.uk Preguntar por Peter Plant.

FCI. Food Consultancy and Inspection Ltd. Bridge House. Severn Bridge. Riverside North. Bewdley. Worcestershire. DY12 1AB. Telf: 00441299406071 info@fci.org.uk Preguntar por Rob Gready.

VMHS. 10 Woodlands Close. Stretton Hall. Oadby. Leicester. LE2 4QP. Telf: 0044 1162720295. vetmhs@hotmail.com Preguntar por Jatinder Dhami.

Grants Veterinary Services Ltd. OVS Division. Longbridge House. Stillington Road. Easingwold. York. YO61 3ET. Telf: 00441347823589 admin@gvsl.net Preguntar por Elisabeth Grant.